lunes, 23 de abril de 2012

El futuro del libro


Una reflexión a propósito de las palabras de Francisco Sagasti en El futuro del libro.
El futuro del libro
El futuro del libro es incierto. Algunos aventurados apuestan porque desaparecerá el soporte físico como lo conocemos. Otros menos catastróficos están conscientes de que las tecnologías permearan la manera de producirlos pero que no habrá causa que los erradique de la faz de la Tierra.
En un estudio elaborado por Francisco Sagasti con la colaboración de Mario Bazán y Fernando Prada y la asistencia de Néstor Aquiño, Daniel Higa y Lucía Lastarria por solicitud del Centro Regional para el Fomento del Libro en América Latina y el Caribe, se desarrolló el texto El futuro del libro: el impacto de las nuevas tecnologías en los procesos de oferta y acceso al libro, el cual hace una investigación detallada sobre diversas cuestiones relacionadas con dichas publicaciones.

lunes, 16 de abril de 2012

"Menos Face, más book"


Una reflexión a propósito de las palabras de Datus C. Smith Jr. en Guía para la publicación de libros, en el capítulo La promoción del libro

"Menos Face, más book"

Como toda industria, después del proceso de producción toca el turno a la distribución y venta del producto. Para la venta de libros no es algo, lamentablemente, que se venda al estilo pan caliente. Por ello, la promoción de los libros juega un papel fundamental para atraer más lectores y así incrementar las ganancias.

            Existen diferentes niveles de promoción: de un título específico de libro, de la Empresa Editorial y de una librería específica. La publicidad se puede hacer de diversas maneras:


  • ·         Forros de libros.
  • ·         Regalo de ejemplares para reseñas en prensa.
  • ·         Presentaciones con autores.
  • ·         Anuncios ante librerías.
  • ·         Publicidad Impresa.
  • ·         Espacios en periódicos y revistas.
  • ·         Carteles.
  • ·         Cupones y volantes.
  • ·         Premios.
  • ·         Publicidad en medios electrónicos.






Publicidad exitosa: Gandhi

El éxito que ha tenido la librería Gandhi es impresionante. Su imagen amarilla con letras llamativas y una frase corta pero contundente ha estado por toda la ciudad. Algunos son sus partidarios y otros sus detractores, sin embargo, todos hablan de ella. Y los resultados fueron evidentes.
Todo empezó en 1971, cuando Mauricio Achar, fundador de Gandhi, ideó una librería que tuviera una cafetería en la que pudiera reunirse con sus amigos para compartir su hobby más amado: leer. Su intención era que el espacio fuera un centro de reunión para todos los amantes de la lectura. Sin embargo, con el correr de los años la librería dejó a un lado el puro romanticismo y se convirtió en un negocio familiar.

El área de mercadotecnia de Gandhi inició en 2001 con dos funciones primordiales: dar un mayor valor a la marca (a través de la publicidad y todas las promociones, así como campañas de relaciones públicas y eventos especiales) y desarrollar investigaciones de mercado (encuestas y sondeos para conocer al cliente y a la competencia).

Con las estrategias de mercadotecnia en marcha, comenzaron a transformar la imagen de la tienda y con ella, la percepción de la gente sobre las librerías. Posteriormente, la primera propuesta de la agencia Saatchi & Saatchi corrió a cargo de José Montalvo y así comenzaron los anuncios espectaculares, en tamaño y contenido.

domingo, 8 de abril de 2012

Después de la producción, la venta


Una reflexión a propósito de las palabras de Datus C. Smith Jr. en Guía para la publicación de libros, en el capítulo La venta del libro.

Después de la producción, la venta

Terminado el proceso de producción de un libro es momento de que el Departamento de Ventas de la editorial ponga manos a la obra en su trabajo. Existen diversas cuestiones que se deben tomar en cuenta si se desea que el ejemplar sea exitoso en el mercado.
Asimismo, el área encargada de la venta trabaja en conjunto con el área de distribución; ya sea para instituciones, en general de editoriales pequeñas con trabajos específicos como sistemas escolares; o la distribución para mayoristas y menudistas como las librerías o compañías de distribución masiva.
Los factores que influyen en la venta de un libro son: el precio final al público, los descuentos a distribuidores, mayoristas y detallistas, los créditos de 30 a 60 días dentro de la industria editorial para la compra del papel o el trabajo del impresor y encuadernados, la devolución de ejemplares no vendidos que conviene al librero pero no al editor, y por último, la promoción y publicidad que se le haga a un libro.
Los créditos son necesarios durante todo el proceso de producción de un libro y en especial en su proceso de distribución y venta. El único que no acepta un pago a crédito es el autor de la obra; el resto, desde el trabajo del papel para la fabricación del material hasta la impresión y encuadernación se realizan mediante créditos.
La ventaja de dichos créditos es que permite la esperanza a mayoristas para pagar los pedidos, amortiza el capital y conserva libros, y además disuade la devolución ya que si no se vende un libro de inmediato, existe un plazo de pago que permite mayor exposición al público y eleva la probabilidad de compra.
De igual modo, el proceso de promoción mediante campañas publicitarias para la venta de libros se realiza para un público meta: los clientes potenciales. Su objetivo es que conozcan el libro a través de presentaciones y firmas de libros con el autor de la obra.
Es importante aclarar que un aspecto para la venta de libros agradables al público lector es la realización de estudios de mercado, así se tendrá más claro cuáles son los gustos e intereses de los consumidores y se podrá amortiguar la realidad del poco interés por los libros que manifiesta la sociedad.
                                                          

Contrato de producción

Una reflexión a propósito de las palabras de Datus C. Smith Jr. en Guía para la publicación de libros, en el capítulo  Producción del libro: impresión y encuadernación.

Contrato de producción

Después del arduo proceso para convertir el manuscrito de un autor en una obra digna de publicarse, es momento de la impresión y la encuadernación; trabajos bajo la supervisión editorial mediante un contrato o relación de negocios: paso final para convertir un texto en libro.
            Aunque algunas editoriales de gran tamaño tienen sus propias imprentas, los impresores son fabricantes industriales que emplean maquinaria  material prima para producir los ejemplares. En esta parte del proceso, no preocupa el contenido, sin embargo, debe ser un trabajo conjunto entre editor e impresor para producir mejores libros a bajo costo y que ambos reciban ganancias por la venta de su trabajo.
            Existen tres procesos básicos en la manufactura de un libro: la composición, que consiste en el arreglo de las palabras que serán producidas con la impresión de la página; la impresión, que es la aplicación de tinta al papel empleando una prensa plana de tipos metálicos o una offset para placas; y la encuadernación, que es el doblado, ordenamiento y sujeción de las hojas impresas.
            Existen diversas formas de composición; en países en vías de desarrollo se utiliza la composición manual debido a la mano de obra barata, una ventaja es que para aumentar su producción sólo se requiere la contratación de más tipógrafos sin grandes inversiones de capital; su gran desventaja es la lentitud del trabajo y el desgaste de las piezas.
Por otro lado, se encuentra el monotipo: un procedimiento mecánico de tipografía que emplea una pieza de metal para cada letra, por lo que es comparable con la composición manual; el linotipo e intertipo son dos máquinas que producen líneas completas en lugar de tipos individuales.
Asimismo, la fotocomposición es un por medio de un sistema electrónico reproducen la imagen de los caracteres en una película; y e desktop publishing es un proceso que combina la microcomputadora, programas de computación y una impresora láser.
Para la aplicación de tinta al papel se utilizan la impresión directa con tipos metálicos, la impresión litográfica; la impresión offset es la forma más utilizada en la producción de los libros ya que imprime composición tipográfica, dibujos, fotos y manuscritos simultáneamente.          También se encuentra la impresión sin presión que emplean imágenes electrostáticas; la serigrafía y las prensas especiales.
Por último, llega el proceso de encuadernación que implica doblar y compaginar las hojas de tal forma que las páginas queden en el orden indicado, fijar todas las hojas de alguna forma, refilar las orillas y colocarles cubierta protectora.
Este proceso puede hacerse a mano o mediante una máquina, para sujetar las hojas, la manera más fácil es por grapas, para libros más grandes es mejor coseras aunque el costo es mucho mayor.
Existen varios tipos de encuadernación: la americana para libros de bolsillo que sólo se utiliza un pegamento para las hojas; la encuadernación rústica en donde se hacen perforaciones en las hojas para unirlas con pegamento y la impresión de forros.