lunes, 13 de febrero de 2012

Un mundo insospechado

Una reflexión a propósito de las palabras de Carlos Monsiváis en Elogio (innecesario) de los libros.
                                                                       Un mundo insospechado
“No vivo para leer, leo para vivir” decía el escritor argentino Jorge Luis Borges. Y vaya que algunos personas si se toman muy en serio ese gusto por la lectura, esa inmersión a mundos insospechados cuya única limitante es el infinito de la imaginación producido por las palabras.
            Sin embrago, la realidad de la población en general es lamentable. Predomina una falta de hábito en la sociedad, la cual se agudiza por el desinterés de los gobiernos por promover los libros; y los pocos lectores ocasionales prefieren los textos de autoayuda.
            Muchas son las razones por las cuales la gente no lee. En la antigüedad el principal culpable era el analfabetismo imperante entre los sectores menos privilegiados, cuya única misión en el mundo era trabajar para sobrevivir. Unos cuantos eran los que tenían acceso a los libros; la literatura y el conocimiento eran restringidos.
            En la actual era globalizada, los libros se han convertido en una industria cuyo interés está lejos de la promoción de la buena lectura; sus objetivos van más encaminados a la venta de los ejemplares que les reditúen mayor ganancia económica.
Es por eso que los best sellers son tan populares hoy en día. Los dueños de las grandes editoriales están al acecho de aquellas posibles publicaciones que se puedan posicionar en el común de la población; y gracias a estas ventas se pueda financiar la edición de obras clásicas de la literatura.
            Cabe mencionar, que no se deben satanizar a los libros cuyo tiraje es de millones de copias. Al contrario, estos ejemplares son un primer acercamiento a la lectura de aquéllos individuos ocasionales y quizá, con una gota de curiosidad, se puedan convertir en lectores habituales.
            Libros como la saga de Harry Potter han mostrado a los niños una posibilidad de entretenimiento que no conocían y que la precaria educación del país tampoco les ofrece. La culpa no es de ellos, pero la solución si está en sus manos.
            Es cierto, escasas familias son las que cultivan en sus hogares el gusto por la lectura. Son más bien los medios audiovisuales los predilectos para la distracción de la vida diaria. Existe la falsa creencia de que leer será aburrido y exclusivo de los estudiantes, lo que no saben es que un universo de posibilidades está esperando hasta al más exigente lector.
            De igual modo, nunca es tarde para comenzar con esta nueva afición; y los políticos en vez de ir y venir en hostilidades y enfrentamientos podrían tomarse un tiempo para hojear un libro y adentrarse en sus páginas. Sólo para que no queden mal cuando les toque hablar de algún tema referente a la literatura.
            Es que, ciertamente, los políticos no tienen un bagaje cultural muy amplio. Sus mentes no van más allá de un texto, cuyo verbo leer se limita a los discursos previamente estructurados por parte de su grupo de consejeros.
            Es por ello, que las políticas públicas no están interesadas en promover el desarrollo de la cultura, la ciencia y la tecnología. Los gobernantes no tienen prioridad por incitar el conocimiento en sus territorios.
            Leer no es cosa exclusiva de académicos e intelectuales, está al alcance de cualquiera que esté dispuesto a ofrecer su vida a cambio de incontables satisfacciones.

Melissa Jiménez López                                                                            13/febrero/2012

1 comentario:

  1. Fíjate en esta frase:
    "En la antigüedad el principal culpable era el analfabetismo imperante entre los sectores menos privilegiados, cuya única misión en el mundo era trabajar para sobrevivir".

    1. Hablas de "los sectores menos privilegiados". Si eres analfabeta no eres menos privilegiado, simplemente eres pobre, estás jodido, muerto de hambre.
    2. Dices que la "única misisón en el mundo era trabajar para sobrevivir". En una sociedad como la mexicana, una sociedad globalizada, tienes apenas que sobrevivir, no hay trabajo. Más de la mitad de la población en México sobrevive.
    3. Escibes: "sus objetivos van más encaminados a la venta de los ejemplares que les reditúen mayor ganancia económica".
    Ahora de esta manera:
    "sus objetivos están encaminados a la venta de títulos que les reditúen mayor ganancia".
    4. Dices que "Libros como la saga de Harry Potter han mostrado a los niños una posibilidad de entretenimiento que no conocían y que la precaria educación del país tampoco les ofrece. La culpa no es de ellos, pero la solución si está en sus manos. (¿De veras está en sus manos, cómo, no lo entiendo?)
    Te dejo estos comentarios y luego los comentamos en clase.

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